Un día perfecto, de descanso laboral, sólo se presentaba un poco de dolor de cabeza pero a la vez existía la ansiedad de ver a la persona que te gusta hasta que por fin llego la hora y tocó a la puerta. Salí entusiasmada ahora esta cita iba a ser diferente a las anteriores sólo caminaríamos por la ciudad sin consumir café y todo tranquilo, nos fuimos a las Alamedas (una parte de la ciudad) y nos sentamos en una banca, platicamos un rato y vimos a la gente pasar. Mucha gente pasaba con sus perros, otras tantas con libros y mochilas cargando y platicando con sus acompañantes; mientras nosotros sólo platicabamos y fumabamos un poco, guarde una cajetilla vacía para no tirarla en la calle y usarla de cenicero. En eso pasaron 2 hombres misteriosos y se nos quedaron viendo, preguntaron "¿me regalas un cigarro?" a lo cual conteste no tenemos la cajetilla esta vacía (lo cual era medio cierto, traía en mi bolsa) el nos dijo "Entonces regalenme $2 pesos" a lo que conteste n...